domingo, 26 de septiembre de 2010

feel me glowing.

Me desperté en tu llanura por el ligero rayo de sol que asomó entre las siluetas del árbol sobre nosotros. De él, penden cientos de cartas. Son cartas que nunca te envié, y que guardé cuando esperaba. Colina abajo, atravieso una duna, y ahí está el mar. Nunca me pareció tan admirable, tan perfecto. Pequeñas olas desaparecen bajo mis pies. Hay un elefante mar adentro, me mira. De su cuerpo mojado, miles de pequeños diamantes caen. Y ahí estás, te veo, recostado en la arena, te cubre un velo, te acuna. Entro en tu ligera fortaleza, me recuesto a tu lado, se escucha el mar. El elefante eleva su trompa, enviando una carta a las estrellas y desaparece. Entonces una ballena salta fuera del agua, es una carta desde el fondo del océano. Estas imágenes son una carta para mis sueños. Estas cartas, son mis cartas para ti.

viernes, 17 de septiembre de 2010

there's a new world laid at your feet.

Nadie puede evitar mentir, menos a si mismo, que es lo peor. Decía Don Kurosawa.

jueves, 16 de septiembre de 2010

come and save us from this ugly truth.

Sucede en estos casos, que el bosque se cierra. No nos hemos ido, no nos escondemos, es sólo que se te ha cerrado la vista, no ves más que arboles secos, juntos, callados, miedosos. He decidido esto, por el bien de la vida, y la muerte también. He decidido, cuando no podía, no se me permitía. He decidido a ciegas, también sorda y muda. He decidido volverme tras mi hombro, mirarme las manos, soplar hacia abajo. He decidido volver al tronco donde nací, donde estaba antes de mudarme contigo. Y debo confesar que me siento sola, como antes, como siempre. Debo confesar que ya no mucho tiene sentido, no hay camino. Pero por sobre todo, debo confesar que hoy, más que nunca, tengo dudas.

martes, 14 de septiembre de 2010

Πελαργού


Perdiste el significado.

domingo, 5 de septiembre de 2010

sal.

Si un fuerte viento viniera y separara el bosque, si una gran tormenta llegara e inundara este lugar, si viniera alguien a quebrar este momento, a acabar con todo lo construido, no sería posible. Jamás. Nunca. Esto, es más fuerte que cualquier pretensión, que cualquier mentira, por eso, ninguno de los dos podría alejarse.
Cuando la lealtad es real y el honor es respetable, tu mayor apoyo no te deja, no te da la espalda. Jamás.