Debe saber que hay dolor intenso, un sueño violento, también uno muy triste.
Debe saber que he tenido que huir, para contener tamaño derrumbe.
Me he deshecho en la arena, o quizá me he ahogado por lavar el cielo.
Debe saber que existe este sacrificio, que no es pretensión u orgullo.
Debe saber que me duele el alma, que tengo una herida profunda que no quiere cerrar.
Debe saber que un día verá que ha sido mejor mi sacrificio terrible, al dolor póstumo de la ignorancia.
Debe saber que me va matando.
Que no es justo este dolor.
No dejó tiempo para el tiempo, quizá mañana me arrepienta, pero de qué servirá ya...
martes, 16 de agosto de 2011
domingo, 14 de agosto de 2011
Cielo.
Sin seguridad, puso el punto final. Le ató un hilo y se volvió uno más de los cientos de relatos colgantes de las ramas que rozaban el Cielo. Se acercaba la primavera y los relatos volverían a impregnarse del olor de la esperanza y la melancolía.
Cuántos relatos más han de pender.
Cuántos puntos finales más ha de plasmar hasta el eterno.
Cuántos relatos más han de pender.
Cuántos puntos finales más ha de plasmar hasta el eterno.
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