sábado, 29 de enero de 2011
everybody's gotta learn sometime.
Cuando todo se vaya, cuando no quede más por hacer, vendrá el entendimiento de que todo lo que queda por venir serán los castigos. Hoy uno, mañana otro peor. Así funciona, no hay campos que sembrar, no hay nadie a quién preguntar. Todo desaparece, viene y se va. No está bien vivir en calma cuando alguien no te perdona, espero que nunca la haya. Deseo cosas terribles, cosas que ya sucedieron, y que le sucederán a otro, sólo porque lo deseo. No quiero confundir, y claro, a veces lloro porque es injusto, pero... espero que todo salga mal, exactamente del lado contrario. Y entonces... volver a mí del todo.
viernes, 28 de enero de 2011
animus natura.
Si miras hacia arriba, casi no ves las copas de los árboles y el cielo parece más lejano. Es un gusto volver, porque aquí en el bosque no se miente, el suelo no te absorbe, la lluvia no te cala. Todos vinieron, como siempre, como si nunca hubiera partido. Nunca lloré con tanto dolor, nunca fui tan verdadera. Es el orgullo de este lugar, la honestidad, la lealtad, por eso, nunca dejamos entrar la sequía que pretendía venir a estas fechas. Se ha hecho una fiesta, un carnaval. Todos están tan diferentes, los años toman peso. He vuelto. Traigo una cicatriz, una marca eterna. Así no olvido de qué está hecho este lugar, de dónde vengo y adónde voy. Espíritu. Valor. Pasión. Ira.
jueves, 27 de enero de 2011
the pleasure - the privilege is mine.
El fraude, que cualquier conciencia muerde,
se puede hacer a quien de uno se fía,
o aquel que la confianza no ha mostrado.
Se diría que de esta forma matan
... el vínculo de amor que hace natura;
y en el segundo círculo se esconden
hipocresía, adulación, quien hace
falsedad, latrocinio y simonía,
rufianes, barateros y otros tales.
(...)
De la otra forma aquel amor se olvida
de la naturaleza, y lo que crea,
de donde se genera la confianza.
se puede hacer a quien de uno se fía,
o aquel que la confianza no ha mostrado.
Se diría que de esta forma matan
... el vínculo de amor que hace natura;
y en el segundo círculo se esconden
hipocresía, adulación, quien hace
falsedad, latrocinio y simonía,
rufianes, barateros y otros tales.
(...)
De la otra forma aquel amor se olvida
de la naturaleza, y lo que crea,
de donde se genera la confianza.
La Divina Comedia. Infierno. Canto XI, 52 - 60 y 63
martes, 18 de enero de 2011
Río.
Y no puedo mentir, debo confesar que temo. Con el temor de la incertidumbre, la duda y la interrogante. Aún sin poder confesar mucho, debo decir que nada es igual. Que por más que recorra los mismos senderos, no sólo no quiero repasar las huellas, sino que me es detestable e irritante. No existe motivo alguno para volver pasos atrás, caminar de espaldas, confiar en quién no te recibe al caer.
Ahora me miro y te miro.
No sé si esto es para mi, si será necesario, si será la rama. De pronto me siento bajo tu sombra, temeraria, obediente al mando... entonces ya no quiero más. Me entristece saber que ya no existe nada, que todo se ha ido. Y pienso.
Pienso hasta dejarme ir. Y me voy de aquí, me voy lejos.
Y ya no sé si quiera volver...
Ahora me miro y te miro.
No sé si esto es para mi, si será necesario, si será la rama. De pronto me siento bajo tu sombra, temeraria, obediente al mando... entonces ya no quiero más. Me entristece saber que ya no existe nada, que todo se ha ido. Y pienso.
Pienso hasta dejarme ir. Y me voy de aquí, me voy lejos.
Y ya no sé si quiera volver...
martes, 11 de enero de 2011
... citera.
De pronto ya es muy tarde. Esconder el rostro, llorar, avergonzarse, es poco.
El amor era caminar de las manos en la noche, a paso rápido. Era el despertar en calor, no poder abrir los ojos, sentirse. Era un llamado tras la puerta, una mano estirada. El amor era la mirada después del orgasmo, la sonrisa de satisfacción. El gemido mudo, el abrazo de confidencia. También la lágrima en la soledad. Amor, cuánto te amé. Amor, cuán sola me sentí. Y ahora es tarde.
Es tan tarde... se ha ido el velo de la complicidad, la sombrilla de la apología. Y mirate. Y mírame. Mira todo esto, ahora que puedes ver. Mira, qué tarde es, mira cuán lejos estamos. Todo me parece ajeno, palanganeo, banal, hasta las cosas más sencillas. Me apena verte tan solo, ingenuo, usado... ¡qué dolor es este que me contiene en las náuseas! Quiero taparme los ojos para no ver tanta verdad y arrancarme el alma para no vivir en sensatez. Quiero que esto acabe como debe hacerlo.
Qué tarde es... cuántas veces lo anuncié. Qué tarde es, ya casi no te reconozco en esta oscuridad. Amor.
El amor era caminar de las manos en la noche, a paso rápido. Era el despertar en calor, no poder abrir los ojos, sentirse. Era un llamado tras la puerta, una mano estirada. El amor era la mirada después del orgasmo, la sonrisa de satisfacción. El gemido mudo, el abrazo de confidencia. También la lágrima en la soledad. Amor, cuánto te amé. Amor, cuán sola me sentí. Y ahora es tarde.
Es tan tarde... se ha ido el velo de la complicidad, la sombrilla de la apología. Y mirate. Y mírame. Mira todo esto, ahora que puedes ver. Mira, qué tarde es, mira cuán lejos estamos. Todo me parece ajeno, palanganeo, banal, hasta las cosas más sencillas. Me apena verte tan solo, ingenuo, usado... ¡qué dolor es este que me contiene en las náuseas! Quiero taparme los ojos para no ver tanta verdad y arrancarme el alma para no vivir en sensatez. Quiero que esto acabe como debe hacerlo.
Qué tarde es... cuántas veces lo anuncié. Qué tarde es, ya casi no te reconozco en esta oscuridad. Amor.
viernes, 7 de enero de 2011
no elope.
I
Ah, mi dolor, amigos, ya no cabe en mi vida.
Y en él cimbro las hondas que van volteando estrellas!
Y en él suben mis piedras en la noche enemiga!
Quiero abrir en los muros una puerta. Eso quiero.
Eso deseo. Clamo. Grito. Lloro. Deseo.
Soy el más doloroso y el más débil. Lo quiero.
El lejano, hacia donde ya no hay más que la noche.
Pero mis hondas giran. Estoy. Grito. Deseo.
Astro por astro, todos fugarán en astillas.
Mi fuerza es mi dolor, en la noche. Lo quiero.
He de abrir esa puerta. He de cruzarla. He de vencerla.
Han de llegar mis piedras. Grito. Lloro. Deseo.
Ah, mi dolor, amigos, ya no cabe en mi vida.
Y en él cimbro las hondas que van volteando estrellas!
Y en él suben mis piedras en la noche enemiga!
Quiero abrir en los muros una puerta. Eso quiero.
Eso deseo. Clamo. Grito. Lloro. Deseo.
Soy el más doloroso y el más débil. Lo quiero.
El lejano, hacia donde ya no hay más que la noche.
Pero mis hondas giran. Estoy. Grito. Deseo.
Astro por astro, todos fugarán en astillas.
Mi fuerza es mi dolor, en la noche. Lo quiero.
He de abrir esa puerta. He de cruzarla. He de vencerla.
Han de llegar mis piedras. Grito. Lloro. Deseo.
El Hondero Entusiasta, Neruda.
sábado, 1 de enero de 2011
pigeon suicide squad.
Me quedé atrás, acá. Abajo de las ramas, arriba de ellos. Me quedé porque era así como debía ser. ¿De qué sirve que mires el cielo, si no ves nada? Dice que... dice mucho. No hace nada.
Bajo mis ojos, vi, todo el dolor. Toda la Agonia. ¿Dónde mueren los pájaros? Me quedé acá, entre las ramas. Me vi caer al cielo. Así mueren.
Estar perto não é físico.
Bajo mis ojos, vi, todo el dolor. Toda la Agonia. ¿Dónde mueren los pájaros? Me quedé acá, entre las ramas. Me vi caer al cielo. Así mueren.
Estar perto não é físico.
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