Y no puedo mentir, debo confesar que temo. Con el temor de la incertidumbre, la duda y la interrogante. Aún sin poder confesar mucho, debo decir que nada es igual. Que por más que recorra los mismos senderos, no sólo no quiero repasar las huellas, sino que me es detestable e irritante. No existe motivo alguno para volver pasos atrás, caminar de espaldas, confiar en quién no te recibe al caer.
Ahora me miro y te miro.
No sé si esto es para mi, si será necesario, si será la rama. De pronto me siento bajo tu sombra, temeraria, obediente al mando... entonces ya no quiero más. Me entristece saber que ya no existe nada, que todo se ha ido. Y pienso.
Pienso hasta dejarme ir. Y me voy de aquí, me voy lejos.
Y ya no sé si quiera volver...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
6 comentarios:
¿Y en el pensamiento nocturno no te pasa que te caes y te das cuenta de todo?...
Ese es el problema, aú no caigo en la cuenta de nada...
Bah, "Entre ser y no ser, es mejor".
Espero no pase mucho, sino la caida sera más fuerte y la realidad nunca es más hermosa que la fucking-cabeza :O...
(No te molestaria si te pongo en mi lista de bloger? espero que no! me avisas por favor)...
No hay problema :)
Publicar un comentario