lunes, 25 de octubre de 2010
agora.
Hay blancas sábanas limpias, huele a bosque. El mar está tan lejos, el cielo tan oculto. Me esperan, me acogen, me dejan. No oigo nada, no hay nadie. Esto no es lo que quiero, esto no es mío. Esto no lo escribo yo, ni siquiera está en mi cabeza. No soy quien soy, ni fui lo que era. No siento, no pienso, no tengo espacio, porque no tengo cuerpo. Vago. Nada. Nadie sostendrá mi mano. Estoy sola. Estoy ciega.
martes, 12 de octubre de 2010
otto e mezzo.
"¿Qué es esta felicidad súbita que me hace temblar dándome fuerza y vida? Perdónenme dulcísimas criaturas. No lo había entendido. No lo sabía. Es tan natural aceptaros, amaros... y tan simple. (...), me siento liberado. Todo me parece bueno, todo tiene sentido, todo es de verdad. Me gustaría poderlo explicar. Pero no sé cómo. Ahora, todo se vuelve como al principio... todo es confuso. Pero esta confusión soy yo. Como soy y no como quisiera ser. Ya no tengo miedo de decir la verdad, de la cosas que no sé, de lo que busco y no he encontrado. Sólo así me siento vivo. (...) La vida es una fiesta, vivámosla juntos. No sé qué más decirte (...), ni a ti ni a los otros. Acéptame como soy, si me quieres. Es la única manera de intentar encontrarnos."

alleine.
Dijo muchas cosas mientras estuvo acá. Nos hizo reír, nos hizo llorar. Prometió cientos de cosas, de las cuales menos de la mitad cumplió. Dijo que un día nos iríamos de este lugar. Dijo muchas cosas. Se fue solo, justo el día que dijo que partiría. Dejó una nota que no leí sobre la cama, y la puerta entreabierta de su habitación. Bastó el silencio de ese viernes y la soledad para saber que no volvería más.
Dijo que me llamaría, dijo que nos veríamos. Dijo que me amaba, que esto no era el fin. Dijo muchas cosas, y se calló tantas más. No sé en qué momento dejé de ser hija.
Dijo que yo saldría adelante sola, como siempre. Quizás eso haya sido la única verdad que dijo.
sábado, 2 de octubre de 2010
fight fire with fire.
Un Fuego interminable, una llamarada eterna. Estamos, ambos en gran distancia, pero te siento. Te siento a cada momento. Te veo en los sueños. Estamos. Como ligarnos desde antes de vernos la primera vez, siempre hemos estado. Como conectarse, desde antes de la última vez que te vi, siempre estaremos. Y aún sin vernos, aún tan lejos, estamos tan cerca, tan real. El Fuego abrasador, eterno. Está. Estoy. Estamos. Siempre.
domingo, 26 de septiembre de 2010
feel me glowing.
Me desperté en tu llanura por el ligero rayo de sol que asomó entre las siluetas del árbol sobre nosotros. De él, penden cientos de cartas. Son cartas que nunca te envié, y que guardé cuando esperaba. Colina abajo, atravieso una duna, y ahí está el mar. Nunca me pareció tan admirable, tan perfecto. Pequeñas olas desaparecen bajo mis pies. Hay un elefante mar adentro, me mira. De su cuerpo mojado, miles de pequeños diamantes caen. Y ahí estás, te veo, recostado en la arena, te cubre un velo, te acuna. Entro en tu ligera fortaleza, me recuesto a tu lado, se escucha el mar. El elefante eleva su trompa, enviando una carta a las estrellas y desaparece. Entonces una ballena salta fuera del agua, es una carta desde el fondo del océano. Estas imágenes son una carta para mis sueños. Estas cartas, son mis cartas para ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)