El pretender, se queda en su pretensión. Los árboles parecen infinitamente quietos y las aves envidiablemente libres. Los árboles mueven su ser, no su corteza. Las aves se elevan, para siempre volver. Demasiada memoria y en su contrario, ninguna.
Es la advertencia de la apariencia. Todo ser pretende ser, para ocultar su dolor.
Y cuando pierdes la fe en ti mismo, pierdes cualquier tipo de esperanza.
1 comentario:
No se llega al fondo si uno cae dentro de sí mismo. Hay que sltar al otro para salir.
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